si no te acompañan no te construyes...
sin despedidas no te fortaleces
y sin permanencias no te arraigas...
y teniéndolo todo no tienes nada.
"Yo solo creería en un Dios que supiese bailar. Y cuando vi a mi demonio, lo encontré serio, grave, profundo y solemne; era el espíritu de la pesadez. El es el que hace que las cosas se caigan. No se mata con la cólera, sino con la risa... Desde que aprendí a andar no he hecho mas que correr. Desde que aprendí a volar no espero a que me empujen para moverme de un sitio. Ahora soy ligero, ahora vuelo, ahora me veo por debajo de mi, ahora baila un Dios por medio de mi".